
Durante décadas, la amígdala ha ocupado un lugar central en la explicación neurobiológica del miedo. Cuando el cerebro detecta una amenaza, determinadas poblaciones neuronales de la amígdala responden con rapidez y ponen en marcha conductas defensivas como la huida, la inmovilidad o la evitación. Sin embargo, existe una cuestión que esta explicación no resolvía completamente: ¿qué mantiene activa la respuesta de miedo después de que se ha producido la primera alarma?
Un trabajo publicado en Neuron por investigadores del Salk Institute aporta una posible pieza que faltaba en este circuito: la zona de transición amigdalostriatal (amygdalostriatal transition zone, ASt), una pequeña región situada entre estructuras de la amígdala y el estriado. El estudio muestra que esta zona constituye una región diferenciada, tanto desde el punto de vista anatómico como molecular, y que sus neuronas presentan un patrón de actividad particularmente interesante. (PubMed)
Más información en https://psiquiatrasevilla.es https://psiquiatramiguelponce.es/